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Mi relato erótico con Regina en Perú

el 31 diciembre, 2017 en Relatos

Regina, una tia de 34 años

Recuerdo que hace algún tiempo estuve de visita por Arequipa y conocí a Regina una tía de 34 años que trabajaba de profesora en la tierra del Misti, era una tía con buen culo, pelo muy largo y rubio (al pomo) y siempre mostraba ser muy seria, me dijeron los lugareños, que esa flaca no se casaba on nadie, era chapada a la antigua, no le hice mucho al comentario, es mas lo deje pasar, tenia buen rabo pero ahí nomas, tampoco me quitaba el sueño, los días pasaron y estaba un dia en una tienda, y estaba ella conversando con la dueña, intercambiamos miradas, yo seguía tomando mi rica Kola Real ( es lo único que había de gaseosas), y me seguía mirando, así que me acorde, de los comentarios de los lugareños que con el tiempo se hicieron mis amigos, pensé: (le sonrió, pero tal vez me mande a la mierda), Mejor me voy, y me despido y de paso soy educado, así que; así lo hice y ella me dijo hasta luego y me sonrió levemente. Desde esa vez, le puse la mira a Regina, yo tenía 24 años y siempre me había gustado tirarme una tía ( a los 21 cache con una amiga de la universidad y me gusto mucho), un buen dia, en una fiesta patronal del pueblo, a los que jamás iba, me la encontré la salude, y me dijo: “Hola de dónde eres”, y le dije de Lima ( conversamos un toque) pero intercambiamos miradas cuando nos veíamos, ella media 1,65, en sus ojos podías ver madurez y un carácter de mierda también…poco a poco fuimos agarrando confianza, hablamos de todo, ella era madre soltera, el marido desapareció, así que no quería darle oportunidad a ningún hombre porque ya no quería sufrir más, yo hasta ahí siempre educado, me pregunto si tenía enamorada, le tuve que mentir, y de broma en broma, quedamos para tomarnos un vinito en mi cuarto que alquilaba por ahí, pasaron 2 semanas, y compre un queirolo, ella fue a mi cuarto a eso de las 9 de la noche yo estaba esperándola y también algo pesimista que no vaya a venir, pues sería un encuentro para tomar vino ( ya Uds. sacaran sus conclusiones y no sabía si me iba a salir el cache) , empezamos a tomar, ella se empezó a soltar un poco más, y de frente le di un beso, ella me correspondió, y empezamos a chapar, yo sentía su cuerpo junto al mio, mis manos empezaron a recorrer su cuerpo una mano sobaba su concha, y la otra la apretaba junto a mi, me sentía muy excitado, ella empezó a dar alguno gemidos tímidos, le dije que me gustaba mucho, que había pensando mucho en ella, ella me dijo : estoy algo excitada, ese vino me encendió, y me abrazo, con sus manos acaricio mi pecho y me pidió que le haga el amor, recuerdo que ella tenía un jean negro, se lo quite, le saque rápido el calzón y me fui directo a su concha, que estaba muy húmeda, la luz estaba apagada, solo estaba prendida la tele, donde podía ver su cuerpo en silueta, lamí su zorra con algo de bello en el pubis, ( se había afeitado la pendeja, entonces ella iba al choque) recién ahí me di cuenta, y la tía si que sabia su oficio, parece que en todo ese tiempo que no tenia marido, había guardado sus ganas, y yo me estaba comiendo ese culo maduro, al cual yo los disfrute tanto, le gustaba mucho ponerse en perrito y que le dé, rítmica mente, ella movía su culo de manera haciendo redondito y no paraba de gemir, cachando hasta que me venía y le moje las tetas, que salpico a su cuello y un poco a su boca, terminamos, sudando, ella echada limpiándose con la toalla, y yo besando sus tetas y mi pichula dando latidos y con algún lagrimeos de semen, porque Regina a punta de cúleos me los había sacado, desde esa vez ella siempre iba a mi cuarto estábamos un promedio de 3 horas interdiaria, todos los encuentros eran para tirar, me gustaba estar echado y ver su culo moverse, sabia muy el sexo y yo aprendí mucho de ella, siempre quería venga dentro ella empezó a cuidarse on inyecciones ( me dijo que a sus años ya no quería otro hijo), y que le gustaba hacerlo, yo por mi parte, tampoco no quería tener hijos, asi que tenia ese culo conmigo…nos hicimos enamorados pero en secreto, ella siempre quería guardar la imagen de tía recatada, pero en fondo era una loba con mucho sexo quedar, y con la concha siempre húmeda y caliente.

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