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por sexyboy

La rubia mas hermosa del mundo extorsionada con un video casero

el 12 abril, 2018 en Videos Amateur

Mi amiga es la rubia más hermosa que haya visto jamás. Tiene una boca perfecta, unos ojos azules increíbles, un culo perfecto y ha obtenido varios premios de belleza. Hace algunos días, vino a pedirme ayuda porque un viejo novio la extorsionaba con un video suyo follando y yo quise saber de que trataba el lío, ante lo cual me mostró el video bajo la promesa de que nunca le contara nada a nadie.

por sexyboy

Lesbianas Rubias muy apasionadas

el 11 abril, 2018 en Lesbianas

Un par de lesbianas rubias y muy preciosas y apasionadas y disfrutando al maximo de los placeres de la vida.

Ahora el Vídeo lleno de erotismo y sensualidad

Vídeo Espectacular con unas Escenas muy eroticas

por sexyboy

Tu sabor me hace delirar

el 9 abril, 2018 en Relatos

Mi nombre es Bianca, soy el tipo de persona que piensa que en la vida las grandes oportunidades se dan una vez y bajo esa premisa, a mis 21 años he cogido con un número de personas mayor a las marcas y tipos de condones que conozcas. Si embargo un día también se me presento la oportunidad de querer mas que solo
sexo, y por esto me di a la tarea de tener mi primera relación seria con Leonardo.

Por mi ascendencia árabe-alemán, la naturaleza me hizo de cabello largo como un rio de ébano, de ojos azules como el cielo caribeño, con labios rosados y carnosos, una piel blanca como el dulce semen y siempre me he mantenido en forma por practicar ballet desde mi infancia.

Mi amado Leonardo es un hombre de físico más bien común, un hombre delgado de 25 años, de hombros anchos, pero con un enorme mástil que solo Dios sabe como lo he disfrutado. El vivió toda la vida solo con su padre en una zona muy lujosa de la isla de Margarita y siempre han tenido una excelente posición económica, es por eso que con el he podido viajar y tirar en los lugares mas diversos del mundo: un caseta telefónica en NY, en un avión sobre el Salto Ángel, en una oficina del metro en Shanghái, en medio de la nieve de las montañas del norte de Rusia (casi se le congelo el pene esa vez), buceando en un arrecife de Fiji… en fin, muchos lugares y placeres descubiertos.

Al igual que nosotros, su padre también es un viajero casi de profesión, es por esto que no he compartido mucho con el desde que me lo presento y es un extraño para mi. Las pocas veces que lo he visto, he podido detallar que sus 47 años de vida le han hecho mucho bien, ya que a diferencia de Leonardo, el Sr. Jean-Claude es un hombre cuya figura puede fácilmente competir con la de un adolescente musculoso. Pero su mejor rasgo es la combinación de su piel morena color ariquipe, unos ojos verdes profundos y con las canas dibujadas como trazos de lápiz.

Un fin de semana (el niño) Leo tuvo que salir de viajes, como su padre se quedó en casa me propuso que me quedara para conocerlo mejor (¡nadie lo mandó de “salió”!), por lo cual yo accedí. El viernes en la noche cené con su padre, todo estuvo tranquilo, solamente hablando de los últimos viajes y pensando en los próximos. En medio de la conversación el me pidió que lo acompañara al día siguiente al club Campestre. Temprano en la mañana empaque mis cosas para el día en el club, en la maleta metí los condones, la cámara, los cigarros, las revistas, la laptop y pensando en divertirme con mis amigas, metí uno de mis consoladores de fiesta. Aun no estaba lista cuando escuche la corneta del carro y salí corriendo. Llegando al automóvil el Sr. JC se ofreció a ayudarme con el equipaje, el cual no había quedado bien cerrado, al tratar de meterlo en la maletera se abrió y se salieron todos mis juguetes. Mi cara se puso rosada de vergüenza y el Sr. JC solo se quedó mudo mientras recogía todo y lo guardaba torpemente en la maletera.

Después de media hora más silenciosa e incomoda de viaje, el chofer nos llegó a la puerta del club, en cuanto me di cuenta trate de salir rápidamente del carro, pero mi intento fue fallido cuando sentí que alguien me halaba por el brazo.

-Yo se que las mujeres de ahora solo quieren divertirse- me dijo el Sr. JC con voz temblorosa pero decidida -pero por favor, sé más discreta, acuérdate que eres la novia de mi hijo-

-Tranquilo, lo que Ud. vio es solo para jugar con mis amigas- respondí con una sonrisa nerviosa

– Bueno si te gusta jugar, porque no pruebas con un juguete que se siente mejor que el plástico- ya su voz no era temblorosa, sino ronca y dominante. En ese segundo recordé todas las cosas que había hecho antes de Leo y el deseo de revivir el pasado se apodero de mí. El Sr. JC se dio cuenta de la duda en mi mirada, sin preguntar más se lanzó sobre mí y yo me dejé llevar.

Con la puerta abierta del carro y el chofer inmóvil en el asiento de adelante, el me quitó bruscamente la blusa dejando mis senos libres, los cuales tomó con sus dos manos, acariciando mis pezones suavemente con sus pulgares, mientras yo me sujetaba del asiento con una mano y de su antebrazo con la otra. Después, bajó sus manos hasta mi cintura, me arrastró hacia el haciendo que mi boca quedara cerca de su boca cuando, sin darme cuenta, su lengua ya estaba jugando con la mía en el beso mas húmedo que jamás alguien me haya dado.

Nuestros cuerpos se juntaban cada vez más, hasta que unas de sus manos bajo hasta subir mi falda y descubrir mi vagina, la cual se encontraba como una flor fresca y jugosa de tanto arrebato, y con su otra mano se fue soltando el pantalón hasta que pude darme cuenta que en su ropa interior se escondía el autentico progenitor de mi Leonardo.

Su boca fue recorriendo desde mi boca hacia la parte de atrás de mi oreja, luego bajo lentamente por el cuello, aun sin que sus dedos dejaran de jugar con mi concha húmeda, pude sentir su aliento caliente quemar los rizos de mi cabello. Mientras que con su otra mano tomó la mía para que jugara con su tronco duro.

Su boca siguió bajando hasta mis pezones, mientras sus manos pasaron a sujetar mis nalgas y lentamente me fue acostando en el asiento del carro. Cuando estuve completamente tendida, con el sobre mi, la punta de su lengua comenzó a moverse hacia mi vientre y luego hacia mis otros labios, aun mas rosados que los de mi boca. Yo tomé su cabello mientras sentía como su lengua y su succión comenzaba a hacerme a caer un mar de alucinaciones. Era una sensación sencillamente indescriptible de estrellas rosadas y cielos de arcoíris, y con sudor comenzando a emanar por todo mi cuerpo.

Cuando yo estaba cerca del clímax, el Sr. se detuvo súbitamente, levantó la mirada directo hacia mis ojos y sonriendo pronunció –Tu sabor me hace delirar- . Repentinamente el se encontraba arrodillado en frente de mi cuerpo tendido en el asiento, cuando me pude dar cuenta que ya tenia un preservativo puesto. Después se acercó a mi cada vez más, con una de sus manos junto mis dos manos sobre mi cabeza, con la otra tomó mi cintura, metió sus rodillas entre mis muslos para separarlos y lentamente pude sentir que mi interior comenzaba a abrirse al paso del caballo desbocado que el tenia entre las piernas.

La primera penetración fue profunda y nada sutil, luego sacó su pene suavemente y lo introdujo suavemente. Su boca comenzó a besar la mía ahogándome dulcemente con su lengua, y sus embestidas eran suaves aumentando cada vez más el ritmo. Cuando las repeticiones se volvieron frenéticas, el se separó de mi quedando solamente unidos su pene y mi vagina. En un instante comencé a sentir un calor y un frio recorrer mi cuerpo al mismo tiempo, sentía que perdía el control de mis piernas, sentía como todos los músculos de mi cuerpo querían tensarse y relajarse al mismo tiempo, mis gemidos se volvieron involuntarios, mis dedos parecían tocar una nube y mis pulmones dejaron de funcionar pon un segundo como si el aire fuese algo totalmente prescindible ante lo que estaba pasando, en un estruendo de placer, tuve el mejor orgasmo que había tenido en un carro.

El Sr. al ver mi cara, sacó bruscamente su enorme falo, retiro rápidamente el condón y comenzó a masturbarse sobre mi vientre. En un segundo lo vi perder el sentido, mientras de el emanaba el más caliente néctar que haría enloquecer a cualquier mujer, y dejaba todo mi cuerpo inundado de vida. –Estuviste muy rica zorrita- dijo El Sr. Leonardo con expresión arrogante y repitió -Tu sabor me hace delirar-

Después de esas palabras y toda la vaina caí en cuenta el lugar en el que estábamos, el carro con la puerta abierta con el chofer todavía inmóvil pero con cara de satisfacción. Caí en cuenta de la persona con la que estaba, el padre de mi Leonardo. Caí en cuenta que en la vida las grandes oportunidades se dan una vez y en ese momento había dejado pasar la mía.

Desde ese día hasta hoy no he podido dejar de pensar que es justo darle a mi Leonardo la oportunidad de tener sus oportunidades, y por todo eso… ¡Hoy le voy a decir la verdad!

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